Reseña histórica

En el centro de la provincia, con hondas tradiciones y buenas comunicaciones con el resto de los pueblos que tiene a su alrededor, Escalona se siente honrado por conservar una réplica de la Sábana Santa de Turín.

En términos agrícolas, es uno de los pueblos con mayor rendimiento por unidad de superficie gracias a la alta calidad de sus suelos. Esto ha permitido también disfrutar de un amplio prado que da apellido al suelo, el cual también tuvo un encinar, hoy convertido en pinar. Dentro de su término también se localiza el despoblado de San Sebastián.

Escalona del Prado encuentra el origen de su nombre en el vocablo latín scala, que se puede traducir como escalera, escalón, subida, y que hace referencia al emplazamiento originario de la villa. En todo caso también hay quien piensa que puede ser de origen judío y haga referencia a la ciudad de Judea, Ascalón.

Las viviendas del pueblo se distribuyen en torno al centro, formado por una amplia plaza, junto a la cual está el Ayuntamiento y el templo parroquial de San Zoilo, un majestuoso inmueble de piedra. Dentro se puede contemplar su retablo mayor, obra de transición del barroco tardío al rococó, así como los retablos laterales de la Inmaculada Concepción y de San José, ambas obras realizadas en 1768 por Francisco Salcedo. A todo esto se une una buena colección de piezas de plata, entre las que destacan tres cálices, una caja hostiario y la custodia de sol, todas ellas del siglo XVI.

Frente por frente a esta iglesia parroquial se puede contemplar la fachada armada con blasones de una casa-palacio.

A las afueras del pueblo está la ermita de Nuestra Señora de la Cruz, en dirección a Mozoncillo. Es de finales del siglo XV y mantiene buen estado de conservación. Conserva una leyenda que se refiere a 1499 cuando a una joven piadosa, rústica y buena de nombre Juana, que recogía hierba, se le apareció una virgen por tres veces pidiendo que le edificasen un santuario. Al acceder las autoridades brotó una fuente, que se llamó Fuente Santa.
Los vecinos celebran dos fiestas en Honor a la Virgen de la Cruz:

En Mayo : El domingo después de la Cruz de mayo (3 de mayo),

En Septiembre: El primer fin de semana más cercano al 8 de septiembre.